sábado, 11 de mayo de 2013

Una de cal y otra de arena

Un reciente artículo en el Telegraph describe un panorama muy triste para España, con un crecimiento de la deuda desde el 84 al 110, declarándo el país insolvente. Todo se basa en las recientes proyecciones fiscales publicadas por el FMI. El análisis describe una situación preocupante, pero sin embargo es algo incompleto e injusto, por varias razones.

En primer lugar, estamos hablando de proyecciones no de algo seguro, por muy importante que sea el organismo que lo publica, la visión a 5 años no es nunca precisa. Nadie preveía hace 5 años una crisis con recaída como la que estamos viviendo.

Lo siguiente que no me parece incorrecto es que el artículo utiliza la deuda bruta en el análisis y no la neta (es decir, asume que los bancos no devolverán el dinero del rescate). Y no incluye el crecimiento del país (que aparecerá en 5 años...) para llegar a sus conclusiones. Lo cual me parece un análisis pobre (todos los números son sobre porcentajes del PIB y por lo tanto si crece el PIB los números bajarán).

Finalmente, no me parece justo proclamar a los cuatro vientos que se deba sacar el dinero del país y declarar una situación catastrófica de bancarrota. Se puede llegar a cumplir la profecía autocumplida, provocando la bancarrota de verdad.

Sin embargo, aunque el análisis parece sesgado, sí que tiene algo de razón y es un aviso, yo lo entiendo como un presagio de que vendrán más recortes, muchos de ellos de forma estructural. La situación pinta complicada, caída de ahorros o recortes. Al menos 5 años más de lucha.