martes, 17 de julio de 2012

Sobre los recortes...

Leyendo las recientes comunicaciones sobre los nuevos recortes (que en realidad no son todo recortes, alguno es subida de impuestos) creo que muchas veces falta la información completa sobre las implicaciones de no hacer nada y entender qué hay detrás.

He leído muchos argumentos sobre el hecho de que no debería tener ninguna influencia el pago o no pago de la deuda del Estado sobre las empresas españolas. Esto no es cierto.

Imaginemos que la situación se complica y España no puede pagar su deuda. Pueden ocurrir dos cosas, la primera es que llegue un momento que nadie crea en España y ya no le quieran prestar dinero, y cuando España tenga que pagar a sus proveedores y sus empleados no les pague. La otra opción sería lo que se llama "salirse del euro", que en realidad es empezar a emitir su propia moneda. Esto sería volver de facto a la peseta, pero en vez de la peseta, como es una moneda antigua, la vamos a poner un nombre más actualizado, España emitiría "cromos del bollicao", es decir, en un momento dado el Estado empieza a pagar a sus empleados y a las empresas en "cromos del bollicao". En ese momento, viviríamos en una doble moneda y nuestros ahorros se convertirían en "cromos" (vamos, un corralito), el dinero para pagar a los funcionario se conseguiría a base de emitir más y más billetes, lo que llevaría a inflación, que a efectos prácticos sería lo siguiente: tengo 100 euros en el banco y cuando el Estado empieza a emitir "cromos" te lo cambian a 100 "cromos" al cambio 1 a 1, el Estado se lía a emitir dinero y te encuentras que al final del año el cambio "cromos"/euros es 1,2, tienes de repente 83 euros en el banco en "cromos".

Eso es lo que va a pasar si España no paga, y eso afecta a las empresas españolas o bien porque los inversores (que suelen controlar este tipo de cosas sobre la economía) piensan que las empresas posiblemente no van a recibir los ingresos ya que el Estado no paga, o bien porque puede que empiecen a usar "cromos". Es decir en la relación empresa española- empresa extranjera, la extranjera "no se fía", reciben menos compras, las empresas extranjeras les piden más garantías (es decir, avales...), pagan mayores intereses... Así que el riesgo de pago de España se traslada a las empresas, siempre.

Cualquiera que sea la situación, no es beneficioso para ninguno de nosotros que se deje de pagar. Al final nos afecta a nosotros. ¿Qué es lo que ha pasado en los últimos años? Que hemos empezado tarde, fijándonos en los datos que tenemos, la deuda sobre el PIB (lo que el estado debe) no hizo más que crecer desde el 2007 a ritmo acelerado.




Para poner un poco los datos en referencia y podamos entender la desviación que hemos tenido, en el 2009 nuestra deuda creció un 12,3% del PIB (lo que se llama déficit, pero cuidado con este dato porque no estoy teniendo cuidado del crecimiento de PIB, sólo quiero mostrar una idea) y lo que gastó el gobierno fue un 46% del PIB. Es decir, así a ojo, de cada 4 euros que pagaba de sueldo a los funcionarios, pedía prestado uno.

En esa situación, si uno quiere invertir en España, ¿se fiaría? ¿No da la sensación que está fuerta de control? Eso es lo que ha pasado y ese es el problema que hemos tenido, no había ningún control sobre el gasto, y lo que estaba pasando era que simplemente se estuvo retrasando el problema "hasta más tarde".

El mensaje que trato de enviar es que, da lo mismo lo que hagamos, si hay que hacer un ajuste cuanto más tarde se haga más duro será. Es lo mismo que tener la varicela cuando eres mayor, peor se pasa. Ahora estamos en una situación límite y si los ajustes no se hacen lleva a una de las situaciones anteriores, o no poder recibir más préstamos (y una de cada 4 empresas o funcionarios no recibe dinero ese mes) o bien empezamos a pagar con "cromos".

Este es el argumento que trato de poner sobre la mesa, "recortes" hay que hacerlos, y cualquiera que diga que no está de acuerdo con ellos, si realmente sabe lo que pasa, a continuación debería decir si a cambio de ese recorte decide "este otro recorte", "dejar de pagar en unos meses a un 25% de empresas y funcionarios" o "empezar a pagar en cromos". Cualquier persona que no diga claramente uno de estos tres puntos cuando no esté de acuerdo con un recorte, está en realidad decidiendo algo y es "no hacer nada", es decir esta eligiendo implícitamente "dejo de pagar a un 25% de los implicados".

Creo que se puede discutir sobre cómo recortar, pero no sobre el hecho de que hay que recortar. Lamentablemente, a cada cerdo le llegua su San Martín y este es el de España. Podemos argumentar sobre si se mintió o no, se escondió información por una parte u otra... pero, lamentablemente, el ajuste hay que hacerlo ahora de manera controlada o luego de manera descontrolado (método griego). Decir que uno no está de acuerdo con un ajuste es fácil y todo el mundo está de acuerdo, decir que eliges a cambio es lo complicado y lo que nadie dice.

Nota: los datos han sido obtenidos de las estadísticas de la OECD. He simplificado el análisis a un año y no he tenido en cuenta el efecto del PIB.