viernes, 22 de marzo de 2013

Sensibilidad al corto plazo

Esta semana ha estado agitada en Chipre, a finales de la semana pasada supimos que Chipre iba a recaudar un impuesto sobre los depósitos bancarios de los ahorradores para responder a las exigencias de recaudación previas al rescate.



Tras varias manifestaciones, al final el parlamento chipriota rechazó la medida y ahora está preparando un plan B. Sin embargo es un impuesto inevitable, bien de una forma u otra se va a tener que pagar y lo único que ocurrirá es que sea más doloroso.

Al final, Chipre tiene un agujero y necesita taparlo, lo que ocurre es que para el ser humano es más duro que "te quiten ahora" a que "te quiten después". Ese pensamiento a corto plazo genera esta reacción.

La riqueza en el fondo, no es cuanto dinero tiene sino cuanto puede comprar uno con lo que se tiene. Si tengo 100 euros en el banco y las manzanas cuestan 1 euro, me puedo comprar 100 manzanas, mi riqueza no son 100 euros son 100 manzanas en realidad. Si me quitan 20 euros de mi depósito, lo que podré comprar son 80 manzanas, pero es lo mismo que si suben el IVA de tal forma que el Estado recauda esos 20 euros, para ello el estado sube los impuestos de tal forma que las manzanas están ahora a 1,25 euros, yo sigo teniendo mis 100 euros pero en realidad soy más pobre ya que puedo comprar menos manzanas, las 80.

Hay dos diferencias con quitar el dinero directamente, el daño es el mismo, pero a diferente plazo (y parece menor) y además que algún listo comprará las manzanas en otro país, dañando a los productores locales.

El mensaje que quiero transmitir es que da lo mismo cómo se haga el impuesto, al final se va a sufrir de una forma u otra, y cuanto más dure, peor.