martes, 3 de septiembre de 2013

Un viaje por la garganta del mundo, cataratas del Iguazú

Fue en 1542 cuando Cabeza de Vaca descubrió, para el mundo Occidental, las cataratas del Iguazú. Las cataratas se han ido formando por la erosión que el río Iguazú generó sobre su lecho donde existen dos tipos diferentes de roca, siendo la volcánica la más resistente a la erosión y por tanto el río erosionó el otro substrato.



Eso fue lo que creó la maravilla de la naturaleza de la que estoy hablando. Las cataratas se encuentran entre la frontera de Brasil y Argentina, el mismo río es el que hace de frontera natural entre ambos países. También se encuentra cerca la frontera con Paraguay, siendo la confluencia de los ríos Paraná y Iguazú la zona donde se encuentra el hito tres fronteras.

Visitar las cataratas del Iguazú es en realidad visitar dos parques nacionales, el brasileño y el argentino. La mayor parte del recorrido se encuentra en la zona argentina, pero desde Brasil se encuentran las mejores vistas según mi opinión ya que se pueden ver panorámicamente todas las cataratas de un sólo vistazo, en este video se pueden ver todas las cataratas del Iguazú, menos la Garganta del Diablo desde la parte brasileña.




Una buena visita a la zona de las cataratas incluiría ir a los dos parques nacionales. Logísticamente da lo mismo ir a una u otra zona, ya que tanto a través de un taxi o bien usando el transporte público se puede llegar de un sitio al otro fácilmente. Así que a la hora de elegir yo trataría de buscar el aeropuerto más conveniente, quizás tener el hotel en el lado argentino es lo más conveniente ya que la parte argentina es la más larga de visitar y desde Puerto Iguazú (Argentina) se puede visitar alguna de las misiones jesuitas, como la de San Ignacio Miní. La otra ciudad en la parte brasileña es Foz de Iguaçu, por curiosidad, la de Paraguay es Ciudad del Este.

Desde el lado argentino, lo mejor es reservar un hotel o pensión cerca de la vía principal de Puerto Iguazú (Avda Victoria Aguirre), allí pasan dos autobuses (sólo hay dos líneas locales activas) uno que va hacía la entrada al parque argentino (cada 15 minutos) y otra que cruza la frontera hacia Brasil (cada hora), no hay manera de librarse de un control de pasaportes. El autobús a la zona argentina (3 euros por persona) deja directamente en la entrada, pero para ir a la zona brasileña se acaba en una estación de autobuses y desde allí hay que subirse a otro autobús que va directamente a la entrada de la zona brasileña. Si se es más de dos personas probablemente es mejor tomar un taxi o remise que costará unos 15 euros. Las entradas a los parques son relativamente caras 18 euros la argentina y 15 euros la brasileña (todo ello si no eres ni argentino, brasileño o de Mercosur).

He puesto los precios en euros intencionadamente, a la hora de escribir esta entrada el cambio paralelo del peso argentino es de 9,5-10,5 pesos por euro, y la inflación del peso es de dos dígitos (un 30% fácilmente) así que igual los precios en pesos han cambiado cuando leáis este entrada. Si alguien quiere comprobarlo en Agosto 2013 el precio de la entrada a Iguazú en la parte argentina era de 180 pesos, si alguien lee esta entrada y tiene alguna actualización del precio sería interesante ver como sube el precio con el tiempo... Se aceptan euros, dólares y reales en todos los sitios menos en la entrada del parque argentino.



El paseo del a zona brasileña es simplemente un recorrido por la orilla argentina hasta llegar a una plataforma cerca de la Garganta del Diablo. La zona argentina son 3 paseos distintos, una por la Garganta del Diablo y dos paseos altos y bajos cerca de las otras cataratas.

Para culminar el día y darle el toque final "fucking turist" se puede montar en una balsa que acerca a las cataratas y pone a todos los tripulantes debajo de una catarata de las pequeñas mojándo a todo el mundo. No vale la pena, es algo sólo para turistas. Os dejo un vídeo que grabé desde la parte brasileña.



Ambos parques están literalmente en medio de la selva y se pueden ver animales salvajes, como alguna ave exótica, yacaré (unos cocodrilianos pequeños) e incluso los misteriosos seres humanos que pagan 500 euros por una habitación en un hotel en medio de las cataratas, toda una especie protegida. Los más atrevidos son los coatís, una especie de mapache que se toma muchas confianza y que hasta le quitan la comida de las manos a los turistas.




Para culminar la entrada os dejo un plano del parque por si lo necesitáis: